Investigación, ciencia y futuro

El pasado viernes 14 de junio, el Colectivo Carta por la Ciencia convocó en distintas partes de España concentraciones en defensa de la investigación en nuestro país y se entregó al Ministro de Economía y Competitividad una carta firmada por más de 42000 personas contra los recortes, la fuga de cerebros y la paralización del sistema de I+D+i en España.

Los recortes han perjudicado a todas las áreas de financiación pública y, como no podía ser de otra manera, también llegaron a la investigación. Han disminuido el presupuesto para los proyectos de investigación a nivel nacional y autonómico, se convocan menos plazas para becarios predoctorales o se alargan para dejar años sin convocatoria, se reduce el número de contratos postdoctorales y un largo etcétera que afecta a todos los campos de la investigación pública de este país. Resulta desconcertante escuchar en boca de nuestro políticos la necesidad de un cambio en el modelo productivo y que al final eso no se traduzca en una inversión real en investigación, el campo ideal para pasar de la economía del ladrillo a la economía del conocimiento y la innovación.

Numerosos investigadores internacionales de prestigio y revistas científicas de renombre denuncian los problemas a largo plazo de la falta de inversión en ciencia, investigación e innovación. A esto se une un Plan Estatal de I+D que no habla de financiación ni de investigación básica (en El País, Valladares lo denomina “El Plan sin plan“). En un reciente artículo en Science, investigadores españoles comentan que “la controvertida Estrategia Española de Investigación y Desarrollo 2013-2020 y el Plan Estatal de I+D 2013-2016 que la implementa persiguen, por una parte, reducir el apoyo público a la investigación básica y la educación y llevarla hacia la investigación aplicada orientada al mercado, y, por otra, incentivar la participación privada en la transferencia de tecnología mediante la redirección de los fondos públicos hacia las empresas”.

Fomentar la investigación privada no es ningún problema, ahora, detraer fondos públicos para darlos al sector privado es un grave error. En un país en el que no hay cultura de investigación y a nadie le importa los avances que suponen para la sociedad la ciencia y la innovación es un deber de los poderes públicos tratar de cambiar esas formas de pensar. Además, los investigadores debemos trabajar para que se visualice y valore nuestro trabajo, máxime cuando estamos siendo financiados por los impuestos de los ciudadanos. De esta forma, trabajando desde la administración pública y los centros de investigación (organismos públicos de investigación, universidades, hospitales…) podremos lograr que a la sociedad le interese que se invierta en ciencia y, por lo tanto, también a las empresas y a todos los poderes públicos.

En definitiva, hace falta más inversión y un cambio de mentalidad, apostar realmente por la investigación como el futuro que queremos para avanzar; de lo contrario, volveremos a los años 70 en I+D+i y con la única posibilidad de hacer carrera investigadora fuera de España.

cartel_14_06_sta_cruzCartel de la convocatoria del viernes 17 de junio en defensa de la investigación en Tenerife

Autor/a: Emilio Verche

Investigador en formación en la Universidad de La Laguna trabajando en su tesis doctoral sobre Epilepsia en el Grupo de Investigación en Neuropsicología del Desarrollo e impartiendo docencia en el Grado de Psicología. Además, es Profesor-tutor en el Centro Asociado de la UNED en Tenerife en el Grado de Psicología.